BURGOS, España.- Las Marías, Claudias, Pedros y Juanes son rarezas en Huerta del Rey. Claro, en un pueblo de 700 habitantes, donde 333 tiene nombres extrañísimos, los tradicionales van quedando a un costado.
Especioso, Austricliniano, Burgundófora, Sinclética y Erótida son una pequeña muestra del listado del Registro Civil de este pequeño pueblo de Burgos, España.
Algunas veces, esto trae problemas menores, como cuando el señor Firmo tiene que rubricar un documento y muchos creen que se trata de una broma.
Cada año el pueblo organiza un encuentro internacional de nombres raros para encontrar tocayos o apelativos aún más extraños.
Burgundófora Cancionila, de 68 años, sigue sin encontrar tocaya.
La culpa es del cartero
La costumbre de ponerse nombres fuera de lo común nació a fines del siglo XIX, por las confusiones que tenía el cartero para entregar la correspondencia.
"Hay cuatro apellidos que se repiten mucho en el pueblo: Rica, Molinero, Gárate y Guerrero. Con lo cual las cartas las terminaba leyendo la persona equivocada", explica el concejal de cultura, Ercilio Núñez.
Ahora, en cambio, algunas cartas sólo llevan los nombres del destinatario y del pueblo, gracias a que empezaron a inspirarse en el Santoral de la Iglesia Católica y del Martirologio Romano.
"Fue una idea brillante", apunta Hierónides Ranulfo, nieto de Adolfo. "Mi nombre", agrega, "me encanta. El día que nací coincidió con ese santo".
Restitura, Virisima, Dulcardo, Cristeta, Canuta, Baraquisio y Anisia se enorgullecen porque sus nombres tienen significados de lo más interesantes.
"Muchos vienen del germánico y del merovingio, de cuando cuando los visigodos invadieron Hispania; otros del latín y del hebreo. Sindulgo, por ejemplo, significa camino del lobo. Baraquisio, relámpago, y Acisclo, hacha".
"Con nombres así no necesitas apellidos", comenta el filólogo Hermógenes Perdiguero, natural por supuesto de Huerta de Rey. Su nombre significa "engendrado por Hermes".
Durante el encuentro internacional se presentó el libro de oro de los nombres raros. Este año se han acercado personas de Argentina, Venezuela, Colombia y Ecuador, entre otros. (Especial)